viernes, 1 de febrero de 2013

La noche en que Messi se cargó a Kennedy...


Sabiendo que ya es muy tarde, que hay que madrugar y con un buen libro esperando en la mesita de noche, oigo al erudito Paco Buyo decir que cuando Messi pierde es un macarra. ¿El Barça pierde? ¿Seguro? 

El contexto de semejante afirmación es la televisiva bazofia perpetrada por Josep Pedrerol cada noche en Intereconomía. La inocente pregunta que Punto Pelota lanza al aire pretende aclararnos que Messi tiene dos caras. Y claro, la conclusión es que Pepe y Cristiano Ronaldo son unos modestos querubines al lado del siniestro tuercebotas rosarino.

No importa. Nadie obliga a nadie a ver Punto Pelota. Nadie obliga a nadie a inyectarse caverna en vena para excitar sus más bajos instintos. Pero es muy difícil abstraerse de la más vergonzante y vergonzosa campaña de la "comunicación" en España: el ajusticiamiento público de Lionel Messi.

Programas como el de Pedrerol saben que viven del morbo de los barcelonistas cuando palma el Madrid y de la necesidad de cariño de los merengones cuando su equipo gana. Pero cuando el Madrid puede tirar la temporada en febrero, un empate en la ida se vende como si de la Décima se tratase y, ante la falta de argumentos, se quema lo que queda para tratar de convencer a su obcecada audiencia vikinga de lo que no es.

Con Guardiola en el Bayern y Mourinho en el limbo, Messi es el malo, Cristiano es el bueno y la mujer del amigo de Mourinho, Arbeloa, es la Juez Única del Comité Español de Disciplina Deportiva. 

Lo que se ve no cuenta. Lo que cuenta ahora es la "información" de Irene Junquera. 

Pues muy bien. Sólo queda que Josep Pedrerol convenza a sus televidentes nacionalmadridistas de que no se está meando en su oreja, de que no los considera a todos unos deficientes mentales.

Porque para tragar según que cosas, o hay que tener mucha necesidad... o hay que ser muy imbécil.